jueves 22 de enero de 2009

Medios Blindado del Ejército de Chile II. De la década del 70 al 90.

En esta entrada continuamos con la segunda entrega del artículo; “Medios Blindados del Ejército de Chile” escrito por Cristian Marambio.

En esta parte, el autor repasa la historia de los medios blindados comprendida entre la década del 70 y la del 90.

A continuación el extracto del artículo:


La década de los 70 y el embargo mundial.

Los últimos años de la década del sesenta y principios de los setenta fueron de austeridad en las FF.AA chilenas y de inestabilidad política en Chile. En los sucesos políticos de esa época, las unidades blindadas del Ejército fueron activadas, operando con M-21, Sherman, M-113 y M-3 Stuar en al menos tres ocasiones. Es en 1971 que las unidades blindadas recibe, como complemento a los camiones tractores estadounidenses M-52, motrices alemanas 6x6 Mercedes Benz MB 2624 LAS con motores de 355 CV. Dentro de la política de Gobierno de la época, se gestiona un viaje a la Unión Soviética de altos oficiales de las Fuerzas Armadas, en mayo de 1973. La comitiva la encabeza el entonces comandante en jefe del Ejército, general Carlos Prats González, e incluye a los generales Bonilla y Benavides. Prats se entrevista con el ministro de Defensa mariscal Grechko y con el presidente del Consejo de Ministros Kosigyn, discutiéndose la entrega de material blindado y de artillería. Es en esta instancia que el Ejército muestra interés por el T-55 o, más bien, la Unión Soviética ve con interés un mercado nuevo para posicionar su material militar y generar dependencia en esta área del Continente. Más allá de las especulaciones, Chile no recibió material soviético y los T-55 fueron vendidos posteriormente a otro país iberoamericano.

El cambio de la conducción de Chile el 11 de septiembre de 1973 tiene fuertes repercusiones internacionales, que se hacen sentir en las Fuerzas Armadas, sus proveedores tradicionales y, obviamente, también en el Arma Blindada. Mientras la situación en el TON (Teatro de Operaciones Norte) se agudiza, las Fuerzas Armadas sufren la imposición de la Enmienda Kennedy, que en la práctica se traduce en un bloqueo de la venta de armas (y repuestos) impuesto por los Estados Unidos y luego la mayoría de los países proveedores regulares de sistemas. Cabe destacar que, ya en 1974, el Ejército intentaba adquirir un lote de carros de combate Leopard IA1 nuevos en Alemania, siendo su venta, por los sucesos políticos de la época, vetada. En 1975, la mayoría de las fuerzas blindadas son enviadas al TON y, en 1978, regresan a la zona centro sur y al TOA (Teatro de Operaciones Austral), formándose compañías de Tanques, Tiradores, Caza Tanques y Secciones de Ingenieros y de Exploración.

Terminada la crisis con el vecino del norte, Chile vuelve a buscar medios blindados y acorazados en el mercado y encuentra un socio estable en Brasil. Es un periodo en que la industria de defensa brasileña florece y Engesa (Engenheiros Especializados SA) lidera con sus vehículos de transporte de personal y caza tanques. Es así como, en 1975, se firma un contrato para que provea 37 EE-11 Urutu y 83 EE-9 Cascavel, además de 100 camiones EE-15 de 1,5 ton., por un total de 220 (9) vehículos. Otros 19 camiones son adquiridos por la Fuerza Aérea de Chile y 25 por Carabineros. La primera partida es entregada en 1976, incluyendo 12 Cascavel, 21 Urutu y 46 camiones. El año siguiente llegan 48 Cascavel y 54 camiones, mientras que en 1978 son otros 10 Cascavel y 10 Urutu, completándose la partida en 1979, con 13 Cascavel y 6 Urutu. En paralelo, el Ejército también adquirió semirremolques brasileños portatanques, fabricados por Biselli SA Viaturas e Equipamentos Industriais, de 30 ton., modelo S EB, además de camiones MB LA 1114/42 y vehículos 4x4 Ford U-50 (10). Las familias Urutu y Cascabel tenían en común el propulsor: un diesel Mercedes Benz OM-352. Algunos Urutus llegaron en versión ambulancia blindada.

Los Cascavel incorporados por el Ejército corresponde a la versión Mk II, con torre HD-90 más ancha, para poder acoger como armamento principal un cañón de baja presión francés DEFA D92

1/GIAT CN-90-F1 de 90/33 mm. y máximo de 2.000. Tenía una cadencia teórica máxima de 6 disparos por minuto con munición HE y HEAT, siendo la velocidad inicial del proyectil de 900 M/seg. Los nuevos vehículos dieron un impulso a la componente blindada en un momento en que Chile vivía momentos de tensión con Argentina, equipando los escuadrones de Caza Tanques y unidades de Exploración, operando muchas veces, dada la escasez de carros de combate, junto a ellos en empleos tácticos. La escasez de medios y la tensión con el vecino generan cambios en busca de maximizar los medios disponibles. Es así como se forman compañías de tanques, que incluyen 17 M-41 (3 por 5 en cada una, más uno del comandante de la Plana Mayor y otro del de la Compañía), las de tiradores 13 M-113 o M-3 Half Track (3 de 4 más uno de mando), las de caza tanques con 9 Cascavel (2 de 4, más el de mando), mientras que las secciones de Exploración despliegan 6 Cascavel.

Es en 1978 que el Ejército logra firmar un contrato con la empresa austriaca Saurer-Werk (posterioremte Steyr-Daimler-Puch) para adquirir una partida de 108 cazatanques SK-105 Kurassier y 10 recuperadores Grief, con entregas a partir de 1980. Chile paga las primeras cuotas y, sin embrago, el Gobierno de Viena echa marcha atrás y decide vetar la venta. Finalmente (la historia se repite), fueron vendidos a Argentina y luego Bolivia.

En 1980, las Fuerzas Armadas se vuelcan con Francia, país que aun mantiene relaciones abiertas con Chile. Se adquiere la licencia (11) por 3 LST Batral y la FACh incorpora los Mirage 50 además de sistemas de misiles antiaéreos Crotale. El Ejército, desde 1974, dispone de 12 piezas de artillería autopropulsadas AMX Mk F-3 (12) de 155 mm. y negocia un lote compuesto por 48 carros de combate GIAT AMX-30B y dos recuperadores AMX-30D. Tras el embarque, en 1981, de 19 AMX-30B y los recuperadores, París opta por imponer un embargo, negando la entrega del resto. Los Napoleón pasan a ser la punta de lanza de las fuerzas acorazadas chilenas a partir de ese año, operando con el Regimiento Dragones de Punta Arenas. Tenían un peso de 32 ton., disponían de un propulsor de 12 cilindros Hispano-Suiza HS-110 de 720 CV. Su armamento era de un cañón de 105 mm. CN.105.F1 L/56 no estabilizado, otro coaxial F2 Tipo M693 de 20 mm. y una ametralladora de 7,62 F1 en la cúpula del comandante.

Modernización local y el material Israelí

Al inicio de los ochenta la situación del arma blindada no es de las mejores. El material estadounidense sufre el desgaste de los años en servicio y la falta de repuestos. Los AMX-30, en número reducido, forman una unidad incompleta y también sufren la carencia de recambios. Estrictamente hablando, tan sólo la familia Engesa opera con logística completa. Es en este periodo que el Ejército decide dar nuevamente un impulso a la Caballería Blindada, adquiriendo nuevos tanques en Israel, llevando adelante un proceso de modernización de los que tiene en servicio y apoyándose en la local Industrias Cardoen para producir bajo licencia una nueva familia de blindados sobre ruedas. Es en 1981 que esta empresa la obtiene de la suiza Mowag para la fabricación del vehículo 6x6 Piraña. Se construyen dos ejemplares 4x4 a modo de prototipo y 196 6x6 en diversas versiones. De estos, 18 reciben el sistema antiaéreo israelí Ramta TCM-20, básicamente un montaje estadounidense Maxon M55 cuyas 4 Browning de 12,70 mm. fueron reemplazadas por dos afustes Oerlikon de 20 mm. además de un nuevo motor de accionamiento y miras predictoras; y otros 18 los radares de defensa de punto Elta EL/M 2106. También se distribuye la versión básica, denominada VTP, la de mortero FAMAE de 120 mm. (VTM). Posteriormente se modificarán ejemplares en ambulancias y puestos de mando, estos últimos con techo levantado. Durante un periodo corto, los Mowag 6x6 también operan con lanzadores múltiples de misiles antiaéreos Shorts Blowpipe y contracarro MBB Mamba.

Todos los Mowag 6x6 van a equipar las unidades de Tiradores Blindados de los regimientos de Caballería Blindada. En paralelo, Material de Guerra (MG) lleva adelante una serie de proyectos para modernizar el material existente. Es así como, a partir de 1980, se materializa el plan Saturno, que moderniza los 83 Cascavel y 31 Urutu. Anteriormente, en 1979, iniciaba el proyecto Neptuno de cara a los 21 M-24A1 Chafee con un nuevo motor Detroit 53T 6V diesel de 250 CV. Nueve años después, anticipándose el traslado de los Chafee de Santiago a Puerto Natales, se reemplaza su armamento principal con nuevos visores nocturnos El-Op y un cañón IMI de 60/70 mm. HVMS, apto para disparar munición APFSDS-T. El fabricante garantizaba la capacidad de perforar el blindaje de los T-55 y T-62 sobre los 1.200 m.

La incorporación de esta arma forma parte de un paquete de mayor envergadura firmado con Israel, que se inicia a finales de 1978 cuando se adquieren Sherman modernizados. La historia de estos tanques es fascinante e intrigante, mereciendo un trabajo aparte. En resumen, Israel compró los M4A2 en Italia a partir de 1949 y luego lotes significativos de M4A1, M4A4 y otras versiones en Francia, donde se les había reemplazado el motor de Chrylser por uno de Continental, que llegaron con suspensión HVSS y VVSS. A partir de 1956, el país de Oriente Medio introduce losprimeros M-50, variante modificada localmente con la ayuda de técnicos galos, que incorpora un cañón CN-75-50. Se estima que transformó un centenar, siendo todos equipados con HVSS. En 1959, la línea completa de M-50 es objeto de sustitución del Continental por un Cummins VT8-460 de 460-CV. Iniciada la década del sesenta, Israel evaluó con procupación la evolución de los tanques de sus vecinos. La incapacidad para obtener carros modernos en el extranjero provocó que se volviera a solicitar la asistencia de Francia, donde estava en pleno desarrollo el AMX-30. Es justamente el cañón de este carro de combate, debidamente modificado, el elegido. Recortado en 1,5 m. y con la adición de un enorme freno de boca, pasando a denominarse GIAT D-1504 L/44 (similar al de la frustrada compra de Kurassier) y M-51 el Sherman así equipado. Esta arma tiene un alcance efectivo de 3.000 m. La torreta T-23 se modifica y agranda en la parte trasera, recibiendo un enorme contrapeso para sostenerlo. Tanto el M-51 debidamente motorizado como el M-50 entran en servicio en 1962, permaneciendo en servicio con la reserva israelí otros 20 años, antes de ser vendidos a Chile, donde, como se verá más adelante, fueron objeto de otra modernización y del cuarto cambio de motor.

En resumen, a Chile llega un lote de 100 M-51 Super Sherman entre 1981 y 1982. Son básicamente ejemplares M4A3 dotados de cañón francés de baja presión D-1504 de 105/44 mm. no estabilizado, que dispara munición OCC-61. Incorporan también tres ametralladoras M1919A4 de 7,62. una coaxial, otra en la proa y una en la torre. Disponen de sistema de rodadura HVSS y motor diesel Cummins VT8-460. Se incluyen con ocho sistemas de desminado RKM (ex República democrática Alemana), modificado por IMI (Israel Military Industries)-Urdan de tres rodillos, a diferencia del estándar de cuatro. Sirvieron en Arica, Iquique, Antofagasta, Santiago y, durante un tiempo, en el Regimiento de Caballería Blindada Nº4 Coraceros, en Osorno.

Posteriormente, en 1988, se adquieren 45 M-50, que son entregados a finales del mismo año. Llegaron sin armamento, instalándoseles un cañón IMI 60/70 mm. HVMS en Chile, operándo sólo en el Reimiento de Caballería Blindada Vencedores. Disponen del mismo motor y armamento secundario del M-51, siendo su punto fuerte el cañon de hipervelocidad israelí. Se trata de una pieza de derivación italiana (Oto Melara) que pesa 700 Kg. y que dispara un proyectil APFSDS-T de 0,87 Kg. Dentro del nuevo paquete blindado, reciben también una partida de 20 tractocamiones Mack DM800 con motores Cummins de 350 CV y sus respectivos semiremolques, estos últimos fabricados en Israel por Netzer Sereni, siendo fieles copias de los ingleses Scamell. Además de camiones recuperadores con grúas EYAL HRV 720 (13) basados en el estadounidense M-816. Los Mack DM son asignados a las unidades del centro y Norte de Chile, mientras que una partida de tractocamiones nuevos Mercedes Benz MB 2636 AS es adquirida para suplir las necesidades de las unidades blindadas del Sur de Chile. Desarrollan 355 CV gracias al motor OM 423 V-10 de 18,273 l. y la transmisión ZF-16 S de 16 cambioes sincronizados, pudiendo remolcar hasta 65 ton. Con la llegada de estos dos modelos, se inicia la paulatina baja y venta de los camiones civiles Hino HH440 y Nissan utlizados también como tractores de plataformas porta tanques.

Es aproximadamente en 1988 que Material de Guerra lleva adelante un programa de modernización de los M-3/M-5. Se elijen 28 ejemplares, que reciben nuevos motores Detroit Diesel de cuatro cilindros y caja automática, en reemplazo del Mercedes Benz 352 instalado en 1980, y una grúa de 2,5 ton., reincorporándose en las unidades como M-3 CAM (Cuadrilla Atención Móvil). Su diseño es una extrapolación del modelo 3501 de la empresa israelí Eyal. Parte de los White M-3A1 tambien reciben el mismo motor.

Los programas destinados a mantener actualizada la componente blindad del Ejército siguen al concretarse el Proyecto T, en 1990, que apunta a reemplazar y estandarizar los propulsores de los M-51 y M-41 en ambos casos ineficientes y obsoletos. Es administrado por Material de Guerra e incluye unidades de mantenimiento y empresas privadas. Involucra el cambio de motor, revisión completa y reemplazo del sistema de tiro de 100 de los primeros y 55 de los segundos. En el M-51, se decide instalar un diesel Detroit 8V71 TA con sistema After Cooler, importados por la empresa Jaras S.A. Dada la zona en que operan (desierto de Atacama), se le adapta un radiador diseñado en Chile por Radiadores Gallardo. Se les instala un sistema de control de tiro El-Op Modelo MCZ, adaptando el simulador Simfire. Los 55 M-41 sobrevivientes reciben el mismo propulsor, que desarrolla 450 CV a 2.500 rpm, manteniendo sus preataciones básicas, pero aumentando la autonomía a 450 Km.

Mientas estos proyectos se concretan y las unidades reciben los M-51 y M-41 modernizados, la sitiuación política de Chile cambia y sus Fuerzas Armadas vuelven a encontrar libre acceso a sus proveedores tradicionales. Es así como en 1997, se logra adquirir una partida de segunda mano de AMX-30B2 ex Armee de Terre. Un primer lote se embarca en el puerto de Dunkerque al año siguiente rumbo a Punta Arenas. Posteriormente se realiza un segundo por un total de 39, que completarán la TOE del Regimiento Dragones, tras operar de forma reducida durante 16 años.

CITAS:

(9) Todos los textos de referencia daban esta cifra como el número de Cascavel en servicio en Chile, siendo el total, que incluía los camiones.

(10) La compra brasileña incluyó 25.000 fusiles IMBEL M964 FAL de 7.62 mm.

(11) Las Batral se construyeron en ASMAR-Talcahuano.

(12) Durante años, muchas publicaciones internacionales confundieron los AMX Mk F3 con el AMX-13. Este último nunca operó en Chile. Partidas sucesivas llegaron desde Bélgica.

(13) Jane’s Military Vehicles and logistics 1997-98.

(Las fraces ennegrecidas y subrrayadas son nuestras).

Entradas Relacionadas:

- “Medios blindados del Ejército de Chile I. De los inicios hasta la década del 60”.


miércoles 14 de enero de 2009

Historia del Escuadrón de Lanchas Misileras de la Armada de Ecuador

Este año, el Escuadrón de Lanchas Misileras de la Armada de Ecuador cumplirá 33 años de existencia. La página Web de la institución, en 1999, publicó una breve reseña de la historia de este escuadrón con motivo de los 23º años de existencia.

En esta entrada trascribiré el artículo, acompañándolo de algunas fotografías que existen en Internet de estas unidades para una mayor ilustración, y de este modo conocer más de la Armada de Ecuador, tan estrechamente ligada a la nuestra.


Trascripción del texto:


El Escuadrón de Lanchas Misileras tuvo el privilegio histórico de protagonizar el avance tecnológico y estratégico más significativo de nuestra Escuadra Naval, recibiendo en sus cubiertas a Oficiales y Tripulantes que enfrentaron el desafío de una Armada más profesional.

Desde el punto de vista tecnológico, con las lanchas entramos en la era del proyectil auto- dirigido, siendo el misil el arma que revolucionó en el ámbito mundial la concepción táctica del enfrentamiento con cañones, extendiendo el brazo de acción de la fuerza de superficie y reduciendo el tiempo de combate. Incorporamos el cañón dirigido por sistemas armas computarizados y automatizados, experimentando el cambio de los viejos radares, pesados telémetros y lentos directores de tiro por el Sistema Vega, un moderno sistema de armas con tecnología electrónica digital, que reemplazó el obsoleto y compartimentado esquema mental cartesiano por una visión sistemática de integración, interdependencia y retroalimentación, logrando integrar: sus diferentes capacidades: la capacidad de detección a larga distancia con las ventajas del "track while scan", la capacidad de identificación dada por el IFF, la capacidad de enganche y traqueo automático y las varias alternativas de designación de blancos y asignación a montajes de artillería automáticos. Recordemos cómo nos impresionaba ver a la antena del radar de control de tiro moverse hacia el blanco, engancharse y luego los cañones siguiendo la misma dirección de enganche. Conocimos por primera vez la guerra electrónica pasiva, capaz de detectar señales de radares dentro del amplio espectro electromagnético. Es necesario también, resaltar la posterior modernización de las lanchas clase "Manta", transformándolas de torpederas a misileras con la ventaja de ganar una importante experiencia a nivel astilleros.

La revolución en armamento y electrónica se la debemos a las lanchas clase "Quito", sin embargo, es justo reconocer que antes de ésta, la llegada de las lanchas clase " Manta" representó una innovación en los sistemas de propulsión con la introducción de motores de alta velocidad. Por un lado experimentamos la sensación extraordinaria de navegar a más de 30 nudos y por otra parte nos llevó a adoptar una línea de mantenimiento y reparación de los motores alemanes MTU, demostrando una visión de largo plazo digna de reconocimiento que, sin lugar a dudas, ha sido nuestro mayor logro logístico debido al gran nivel de capacitación técnica alcanzado a nivel de maestranza.

Desde el punto de vista estratégico, la adquisición de las lanchas nos otorgó una importante independencia del tutelaje de los EE.UU., que frente a las tendencias tecnológicas amplió nuestra visión hacia nuevas estratégicas y tácticas de empleo de nuestra flota, cambiando temporalmente el concepto del buque de guerra de mayor permanencia al de unidades pequeñas y rápidas que causen sorpresa en el ataque al enemigo. Esta nueva concepción estratégica, obligó al mismo tiempo a una mejor capacitación técnica y operacional de nuestro personal, capacitando a las primeras dotaciones en Alemania y conformando la base fundamental de una nueva generación de Oficiales y Tripulantes que han permitido mantener la eficiencia operativa de las lanchas por casi tres décadas.

Realizada esta introducción sobre la gran incidencia de las lanchas misileras en la Armada, recordemos sus orígenes históricos:

En 1970 se firma el contrato para la construcción de tres lanchas torpederas y con el arribo al país de las tres unidades se crea la División de Torpederas, o la conocida abreviatura de DIVTOR, incorporadas en Julio de 1971, en una ceremonia realizada en la rada de Salinas, a bordo del Ex BAE " 25 de Julio" y con la presencia del entonces Presidente de la República, Dr. José María Velasco Ibarra. Las lanchas clase "Manta", tipo TNC-36, (Top Speed Navy Craft), construidas en los astilleros alemanes "FR.LURSSEN WERFT", en Bremen Vegesack., fueron denominadas LAE "Manta", "Tulcán" y "Nuevo Rocafuerte", y clasificadas como LT-21, LT-23 y LT-24 respectivamente. Construidas en 1970, sus principales características de diseño fueron: eslora de 36 mts, desplazamiento de 140 toneladas, 3 motores MTU, 2 generadores Mercedes Benz de 60 Kw y velocidad máxima de 37 nudos. Su capacidad de combate original estaba constituida por dos torpedos alemanes Gte y un lanzador de rockets de 80 mm., este armamento no satisfizo las expectativas y afortunadamente generó una fuerte motivación para que un año más tarde se decida adquirir nuevas unidades con un armamento acorde a la evolución tecnológica. Sin embargo, en su momento las lanchas clase "Manta" representaron el inicio de una nueva era de modernización de nuestra Marina de Guerra y la organización de la DIVTOR serviría de base para la futura conformación del Escuadrón.

Consciente el mando naval de la necesidad de mantener un equilibrio del poder bélico con los países vecinos, toma la decisión de modernizar la Escuadra con unidades que le permitan fortalecer su poder de combate con armamento sofisticado y, al igual que otros países de América del Sur, inicia una época de transición, firmando en Agosto de 1971 el contrato de construcción de tres lanchas misileras. En 1974, en el mismo astillero alemán, se inició la construcción de tres lanchas clase "Quito", tipo TNC-45, de 45 mts. de eslora, 268 tons. de desplazamiento, propulsadas por 4 motores MTU de 3500 HP, con 3 generadores MWM de 18 Kw y una velocidad máxima de 40 nudos. Para la detección fueron equipadas con el Sistema Vega para cumplir funciones de vigilancia de superficie y aérea, dirección de tiro y asignación de blancos a las armas; con un Detector de Radar de las bandas X, C y S; con un radar secundario IFF para identificación de unidades amigas/enemigas y con Miras Opticas para designación de emergencia. En cuanto a su armamento se instaló un Sistema ITS con 4 misiles superficie- aire MM-38 Exocet, un cañón automático de doble propósito OTOMELARA de 76/62 mm y una ametralladora antiaérea doble OERLIKON tipo GDM-A de 35 mm.

El 25 de agosto de 1976 arriba la primera unidad a Puerto Nuevo, la LAE "Quito" y a las 1550 hrs se iza por primera vez el pabellón nacional en aguas ecuatorianas, posteriormente en Febrero y Agosto de 1977 arriban las lanchas "Guayaquil" y "Cuenca" respectivamente. Con el arribo de estas unidades la DIVTOR cambia su nombre al de Comando del Escuadrón de Lanchas Rápidas, COELAR y más tarde al del Escuadrón de Lanchas Rápidas, ESCLAR. Las nuevas unidades fueron clasificadas como LM-31 y LM-33 respectivamente. El primer Comandante del Escuadrón fue el CPNV-EM Marco Guerra Veintimilla, y los primeros Comandantes fueron los entonces CPFG Thelmo Delgado Alvear de la Quito, CPNV Marco Guerra V. De la Guayaquil y CPFG Carlos Galvez Cortés de la Cuenca, quienes es justo reconocer, legaron una sendera de gloria y profesionalismo a todas las dotaciones subsiguientes.

Fotografías de las Lancha Misilera Clase “Quito” publicadas en la página de la Armada de Ecuador.


En el año de 1978 nace el proyecto "Cobra" mediante el cual en los Astilleros Navales Ecuatorianos se modifican las lanchas clase "Manta" y con asesoría israelita se las transforma en misileras, reemplazando su armamento por 4 misiles Gabriel MK-1 con su respectivo sistema de armas, basado en el radar ORION- 10ª. Al re-incorporarse a la Escuadra en 1982 la Armada cuenta ya con 6 lanchas equipadas con misiles y se les cambia de nombre por el que mantiene hasta la fecha: Escuadrón de Lanchas Misileras, ESCLAM y se reclasifica a las unidades como LM-21, LM-23. LM-24 las clase "Quito" y LM-25, LM-26 y LM-27 la “Manta”.


Fotografía de una Lancha Misilera Clase “Manta” ya trasformada en misilera. Se aprecían dos lanzadores de misiles Gabriel. Foto de Cóndor-Kfir subida al foro Perúdefensa.


Algunos de los sistemas de las lanchas clase "quito" en diferentes épocas fueron cambiados, pero no por inoperatividad sino debido a las necesidades tácticas de modernización. Se les instaló un lanzador de chaffs SRBOC, el sistema de G.E NS 9010 que reemplazó al DR-2000 y fueron cambiadas las máquinas principales por nuevos motores MTU dotándoles de una renovada energía propulsora.

En septiembre de 1998, ocurre un desafortunado incidente que origina la pérdida de la LAE "Tulcán" en el área marítima del Golfo de Guayaquil, concediéndole el destino el privilegio de mantenerse permanentemente patrullando en el mar, en una navegación sin retorno y llevándose consigo recuerdos y experiencias de una pléyade de hombres de mar que se forjaron en sus cubiertas.

Los cambios de nombre que ha tenido el Escuadrón obedecen a su constante evolución y su organización como un verdadero Escuadrón, ha sido un modelo que mantiene plenamente vigente su operatividad y un alto grado de alistamiento que le ha permitido salvaguardar nuestra soberanía y heredad territorial siempre que amenazada. Por lo tanto es justo rendir un homenaje al ESCLAM, cuando el próximo 25 de agosto de 1999 cumpla su vigésimo tercer aniversario de creación, a los cuales deberían agregarse los cinco años de existencia como División de Torpederas.

Fotografías de Lanchas Misileras Clase “Quito” publicadas como Wallpapers en la página de la Armada de Ecuador, la primera el 2008, y la segunda, el presente año.


(Las frases subrayadas y ennegrecidas son nuestras).



Complementación:

1. Luego de la pérdida de la LAE “Tulcán” en 1998, las dos unidades restantes, Lanchas Misileras “Manta” y “Nuevo Rocafuerte”, son transformadas en unidades Guardacostas en el año 2001, quedando de este modo el Escuadrón de Lanchas Misileras ESCLAM reducido a tres unidades de la clase “Quito”.

2. Las misileras clase Quito, fueron sometidas a un proceso de actualización que consistió en la modernización de su sistema de armas en los Astilleros Navales Ecuatorianos, proyecto que se denominó "ARGOS".

3. El 25 de febrero de 2008 la Armada de Ecuador había anunciado un Plan Estratégico Institucional, que consta de dos partes, una de repotenciamiento y la segunda de apoyo al desarrollo marítimo. El plan incluye fondos para la recuperación de los submarinos, la adquisición de dos fragatas Leander a Chile, la modernización de las seis corbetas clase Esmeraldas, y una inversión de 27 millones de dólares para la modernización de las lanchas misileras. Proyecto de modernización que ya se ha completado. El cambio de los motores de las misileras clase Quito a que alude el artículo se produjo entre los años 1994 y 1995.

4. Lamentablemente el plan anunciado por la Armada no incluye la reposición de las tres lanchas misileras clase Manta que ya no están en operaciones, por lo que el ESCLAM quedó reducido a sólo a tres unidades. En el mediano plazo se debería analizar la adquisición de nuevas unidades, puesto que las tres que quedan operativas ya pasaron los 30 años de servicio. El problema es que en la actualidad ya no quedan ni se están fabricando lanchas misileras pequeñas como las que opera la Armada ecuatoriana, y los diseños actuales son cada vez más grandes puesto que se les han incorporado una gran variedad de sistemas de armamentos que las asemejan más a una corbeta que a una lancha misilera, siendo su precio bastante elevado. Una posibilidad a futuro sería adquirir algunas de las actuales lanchas misileras que opera la Armada de Alemania, que son de la clase Gepard, que también espero que sean las que reemplacen a las lanchas misileras Tigre S-148 que posee la Armada de Chile.

miércoles 7 de enero de 2009

Medios blindados del Ejército de Chile I. De los inicios hasta la década del 60.

En esta entrada iniciaré la publicación de un excelente artículo que relata la historia y desarrollo de los medios blindados en el Ejército de Chile desde las primeras adquisiciones de los Carden Lloyd Mk VI B realizadas a mediados de la década del 30, hasta la adquisición de los leopard II A4 a mediados del 2000. Es un completo estudio que entrega muchos antecedentes; desde las fechas de adquisición e incorporación, números de unidades, agrupación y distribución de los blindados, características técnicas, entre otros. Hasta la fecha, es el mejor y más completo estudio que he encontrado en Internet sobre la evolución histórica de los tanques y demás medios blindados en Chile.

El artículo, escrito por Cristian Marambio, se titula “Medios Blindados del Ejército de Chile” y fue publicado en la revista española “Fuerzas de Defensa y Seguridad”. El artículo fue subido por panzerfaust 100 al foro “Fuerzas de Defensa de la República Argentina”, de donde lo extraje. La publicación en este blog tiene por único fin dar una mayor difusión a este excelente material histórico.

Por su extensión, lo publicaré en tres partes. En la primera, aborda desde los inicios hasta la década del 60; en la segunda, se relata el complicado periodo de la década del 70 que estuvo marcada por la cuasi guerra con Perú y Argentina; y en la tercera, la actual época de renovación y modernización del arma blindada.

La razón de dividir el artículo en tres partes no se apoya solamente en su extensión, ya que de su lectura integra se puede fácilmente apreciar que en la evolución y desarrollo de los blindados en el Ejército de Chile hay tres etapas históricas claramente diferenciables. La primera, está marcada por la Segunda Guerra Mundial, que obligó al Ejército de Chile a adquirir los blindados a los Estados Unidos a lo largo de tres décadas (1940 a 1960), pese a que la intención original era adquiriros de Alemania. La segunda etapa, está comprendida por el periodo del régimen militar (1973 a 1980) que estuvo marcada por las crisis internacionales con todos nuestros vecinos (Perú, Bolivia y Argentina) donde el país estuvo a punto de enfrentar una invasión por parte de Perú y Argentina, o ambos simultáneamente e incluso, haberse sumado a ellos Bolivia, en lo que se conoce, en jerga militar, como Hipótesis Vecinal Máxima (HV-3), debiendo hacerse frente a la difícil situación en medio de un embargo internacional de armas y de un aislamiento político internacional. Finalmente, la tercera etapa, está determinada por el término del régimen militar, de los peligros vecinales y del embargo de armas. En esta etapa, el país comienza a tener un crecimiento económico sostenido en un clima de relativa estabilidad vecinal y de creciente reinserción internacional, y en tal favorable contexto es que se da inicio a un profundo proceso de modernización del Ejército sin las tensiones y privaciones del periodo anterior. Un detalle tremendamente relevante de este periodo, es que el proceso de modernización está profundamente determinado por la real posibilidad de que nuestro país enfrentara la incómoda HV-3 en la peligrosa década del 70.




No es mucho lo que se ha escrito sobre la evolución de los medios blindados del Ejército de Chile. Este trabajo, lejos de ser definitivo, recorre los medios desde su introducción en el país y aclara una serie de errores históricos repetidos hasta la fecha.



El primer blindado que prestó servicio en el Ejército de Chile resultó ser el Carden Lloyd Mk VI B, de construcción británica. Tenía una ametralladora Vickers de 0.303 pulgadas y dos tripulantes y fueron entregados en 1936 en la cantidad de cinco ejemplares. Alcanzaban los 40 km/hr., pesaban 1,5 ton. y disponían de un motor a bencina Ford de cuatro cilindros que desarrollaba 40 CV. Fueron asignados a la Escuela de Infantería en la ciudad de San Bernardo, donde operaron en funciones de trasporte de munición a las unidades de infantería. Posteriormente se trasfirieron a diversas de Ejército, terminando su carrera con Carabineros de Chile. Los últimos ejemplares fueron y dados de baja a finales de la década de los cuarenta. Uno (E-01) fue mantenido como monumento en la entonces recién formada Escuela de Blindados y luego trasladado a la ciudad de Quillota, en la actual Escuela de Caballería Blindada. Cabe destacar que otro fue equipado con una pieza contracarro M-18 de 57 mm. en un vehículo de baja, siendo confundida con una Breda de 20 mm. Esta última nunca existió en el inventario del Ejército de Chile.















A finales de la década de los treinta, el Ejército busca y estudia con interés la evolución de los blindados en Europa. Aún existe la fuerte influencia dejada por la misión prusiana (1) liderada por el general Emilio Körner y el Estado, en general, mediante fuertes y estrechas relaciones con el Reich. Es por ello que en esta fecha se concretan importantes adquisiciones de equipamiento en Alemania. Entres estas cabe mencionar, locomotoras Krupp-Henschel Tipo 90 y 100 para Ferrocarriles del Estado, aviones de Junkers para la Fuerza Aérea y el Ejército también formaliza algunos pedidos, entre ellos cascos de acero de infantería, fusiles Máuser, vehículos ligeros, piezas de artillería y blindados. La industria alemana se encuentra volcada al rearme y las necesidades del Ejército de Chile no logran ser satisfechas. Es así como los cascos Modelo 1935 no se entregaron, llegando sólo un pequeño lote de versiones similares de fibra vulcanizada, denominados Vulkanfiber además de los de acero checos Modelo 32 capturados, al igual que un número menor de vehículos ligeros 4x4 de Skoda. Las 18 piezas de artillería LFH-18 L-28 de 105 mm. tampoco son entregadas y sólo Carabineros logra recibir una partida de carabinas M-1935, fabricadas por Máuser-Werke AG, de Oberdorf. En fecha similar llegan camiones de Magiruz Deutz. Cabe destacar que buena parte de las compras realizadas en Alemania fueron pagadas con lentejas.

Hay evidencia que el Ejército solicitó información de blindados a Krupp (2), correspondiendo probablemente estos al tanque ligero Leichte Kampfwagen Ausland, diseñado para la exportación, considerado como el candidato más probable. Se trataba de un derivado del Panzer-Kampwagen I. Obviamente, con los sucesos en Europa, ningún carro de combate germano llegó a Chile. Iniciada la Segunda Guerra Mundial (SGM), el país sudamericano mantuvo una línea pro Eje, pese a haber declarado la neutralidad. Las relaciones con Alemania eran tan fuertes que, a mediados de 1940, este Gobierno ofreció al andino la venta de material capturado en Bélgica, Holanda, Checoslovaquia y Francia. Fue sólo en enero de 1943 que el entonces Presidente de la República Juan Antonio Ríos rompió relaciones con el Eje, previa coordinación con los Estados Unidos. Para este afecto, el ministro del interior chileno, Raúl Morales, se entrevistó con el presidente Franklin D. Roosevelt, presentando en la ocasión una lista de los armamentos solicitados.


Fue en septiembre de 1943 cuando la primera transferencia importante de material llegó a Chile. Es significativo destacar que, ya en 1942, había dos batallones blindados completos asignados para ser transferidos, pero la neutralidad chilena lo impedía. Esta primera partida incluyó camiones GMC CCKW (los famosos Deuce and a Half) y Studebaker, Jeep Willies MB, Dodge WC51 y WC300, motocicletas Harley Davidson e Indian. En lo que a artillería se refiere, se recibieron las primeras baterías para defensa de costa Puteaux GPF de 115/38 mm., piezas antiaéreas M1 de 37 mm. y antiblindados de 37 mm. y 57 mm. Es en esta transferencia que se recibe el primer material blindado moderno. Se trata de dos batallones compuestos por una compañía de carros ligeros y una de blindados sobre ruedas. Específicamente llegan 17 tanques livianos M-3 A1 Stuart y 12 White M-3 A1 Scout Car, que traían a remolque las piezas de 37 mm. Estos formarían, a partir del 15 de abril de 1944, los destacamentos blindados Nº 1 y 2, en Iquique y Antofagasta, respectivamente y luego la Escuela de Blindados y Mecanizados en Santiago. Terminada la (SGM) hubo dos envíos adicionales; el CL2, por 12 Stuart, y la CL30, por 18 (3). Con la llegada de este segundo lote se forma un Escuadrón de Tanques con 14 Stuart y uno de Asalto, con 15 Scout Car.

Adicional a los 47 ejemplares recibidos, se estima que una veintena más fue adquirida por el Ejército en el mercado de segunda mano, algunos sin torre y cañón. Según Arsenales de Guerra (4), en total unos 70 ejemplares llegaron a Chile. Los Stuart tenían motor radial Continental W6709A, de 242 CV, una pieza M5 de 37 mm. y tres ametralladoras M1919A4 de 7,62. Los M-3A1 sirvieron hasta la década de los setenta, llegando a tener funciones relevantes en la crisis fronteriza del Norte, en 1974 y 1976, pese a los años de servicio. En este periodo formaron unidades de Exploración Blindada en las ciudades de Arica y Calama. Respecto a los Scout Car, disponían de un motor de seis cilindros Hercules JXD y, como armamento, una ametralladora M1919A4 y una pesada Browning M2HB de 12,7 mm.



Iniciada la década de los cincuenta, el Ejército se sustentaba en los M-3A1 Stuart, los White M-3A1 Scout Car y los M-3/M-5 Half Track semiorugas. Estos últimos llegaron a partir de septiembre de 1943, pese a que dos compañías con 24 ejemplares ya habían sido asignadas a Chile un año antes. En efecto, los primeros diez ejemplares fueron M-5 fabricados por Internacional Harvester, yendo a equipar la Escuela de Blindados, pese a que, estrictamente hablando, eran tractores de artillería antiaérea de piezas de 3”. Sucesivamente fueron entregados los 24 M-3 y, finalmente, otros 10 encargados en 1953 y repuestos en servicio el año siguiente, ahora bajo los auspicios del MDAP (Military Defense Aid Program). No llegaron más de 50 ejemplares de Half Track, sólo en versiones M-3 y M-5. Los primeros utilizaban motor White 160 AX de seis cilindros.

Es gracias al PAM (Programa de Ayuda Militar) suscrito con Estados Unidos que el Ejército da su siguiente paso. En 1952 recibe suficiente material para equipar un Batallón Blindado orgánico. Se trata de 16 M-4A1E9 Sherman, uno de Ingenieros con pala Dozer M-4E9M1A1 y 3 carros de recuperación M-32, denominados localmente Panchote, siendo recibido el material a partir del año siguiente, junto a la última partida de M-3. Incluido en este lote llega también un exiguo número de vehículos 6x6 Ford M8 Greyhound, ya que, en esa fecha, los Estados Unidos transferían el material de unidades completas, por lo que en reiteradas ocasiones llegaban pequeñas cantidades de material sin línea logística, lo que se traducía en usar los medios hasta su baja por falta de repuestos. Esta parece haber sido la corta historia de los Greyhound, que no fueron más de 3 y operaron, según evidencia fotográfica, hasta 1956. Los M-4A1E9 que obtuvo Chile conformaban la compañía estándar del US Army, con tres secciones de cinco, mas una sección de mando con el restante y el Dozer. Los Sherman equiparon el Regimiento Blindado Nº2 de Antofagasta, siendo luego disgregados con parte del material enviado a la Escuela y al Regimiento Blindado Nº5 Punta Arenas. Esta transferencia también incluía un lote de carros ligeros Cadillac M-24 A1 Chaffee, que fueron trasferidos años después.

Los Sherman entregados a Chile corresponden al sufijo A1, es decir, usaban un casco y barcaza producido por fundición y su motor era un radial de aviación Continental R975 C1 de 400 CV, alimentado por gasolina de alto octanaje, a diferencia del Panchote que tenía un R974 C4. Las versiones de base contaban con una torre también fundida equipada con un cañón de 75 mm. modelo M2 o M3 de 40 calibres, dos ametralladoras M1919 de calibre .30 (instaladas una coaxial y otra en un montaje de bola en el glacis) y una M2 de calibre .50 para uso antiaéreo. Pesaba aproximadamente 30 ton. y, si bien era inferior en potencia de fuego a diversos tanques alemanes, su confiabilidad mecánica, velocidad y excelente maniobrabilidad lo convirtieron en un rival de temer. Los modelos chilenos eran híbridos reconstruidos (E9), basados en los primeros lotes de producción empleados por las formaciones blindadas en los Estados Unidos para entrenamiento y, por lo tanto, muy desgastados. Ante problemas en la línea de producción y mayores pérdidas a las esperadas en combate, fueron reconstruidos para operar en el conflicto del Pacífico. Estos trabajos contemplaron un cambio de motor y transmisión, además de la instalación de nuevo armamento.

El servicio en Chile se extendió hasta finales de los sesenta, momento en el cual ya estaban desfasados respecto a los medios de los demás países de la región. Se puede decir con seguridad que, hasta mediados de la década de los setenta, estos tanques y sus versiones eran el estándar de la región, ya que el Perú empleaba en su Ejército la variante M4A2, de casco soldado y motor diesel, y Argentina los M4A4 y M4A2 con arma de 75 mm. y la Firefly británica, dotada con un cañón de 76, 2 mm. de 60 calibres de largo. La incorporación de AMX 13, T55 y SK-105 a esas Fuerzas Armadas dejó al M4A1E9 en un estado de obsolescencia completo. Aún así, a principios de los setenta, ante la necesidad de concentrar los más modernos M-41 en el Norte de Chile, se decidió reconstruir por última vez a los M4A1E9, que permitió que los operaran otra década más. Tuvieron diversos esquemas de mimetización. Llegaron en origen en un color verde oliva con un tinte de café, típico del material norteamericano de la SGM. Al comienzo, en Chile sólo se agregó un pequeño escudo nacional en los lados del casco, con ribete blanco y un código de registro en color amarillo delante o detrás, así como el símbolo del arma.

A mediados de los cincuenta, la mayoría fueron repintados en un color amarillo café arena muy suave, manteniendo las marcas mencionadas, ya que estaban destinados a la Escuela de Blindados de Antofagasta. Tras la progresiva pérdida de operatividad del sistema, se ordena su recuperación en el mes de agosto de 1973, momento en el cual se repintan en un verde oscuro semibrillante, manteniéndose las marcas referidas, pero agregando números en amarillo en los laterales de la torre. La crisis limítrofe con el Perú, en 1975, significó que algunos fueran enviados al TON (Teatro de Operaciones Norte), situación para la que se les pintó con un nuevo mimetismo de desierto. Es en esta condición que algunos cascos descartados aún pueden ser vistos en diversas unidades y reparticiones, donde se les preservado o abandonado (5).


Es en 1963 que el Ejército de Chile da un paso relevante, cuando los Estados Unidos autorizan la transferencia de tanques M-41A1 Walker Bulldog y M-24 Chafee. Se trata de una primera partida de 17 M-41A1 y 21 de los segundos, además de tres recuperadores M-74 (6), versión modernizada del Sherman M-32 ya operativo con el Ejército, con pala Dozer y suspensión HVSS y huinche. Los nuevos medios blindados vienen también acompañados de camiones tractores M-52 de 5 ton. con semirremolques M172A2 y grúas Kaiser International M-543 (7). El M-24 era un tanque ligero de 18,4 ton., equipado con dos motores Cadillac 44T24 de ocho cilindros en V, 5670 cc y 110 CV cada uno. Estaban acoplados a una transmisión Hidramatic. Disponen de un cañón M6 de 75 mm. con 48 proyectiles y dos ametralladoras Browning M1919. Su radio de acción era de sólo 160 Km., pudiendo alcanzar hasta los 56 Km/h. Los 21 carros tuvieron un costo de 1.416.000 dólares y formarían una Compañía reforzada de cuatro secciones, más uno de mando, reemplazándose el dozer (al no existir) por un vehículo Dodge ¾ de enlace.

A su ves, el M41A1 resulta ser, para la época, un sistema avanzado. Tenían unos 15 años de uso y características a la vanguardia, considerando la amenaza de la época. Pesaban 23,5 ton. y contaban con un motor de gasolina de seis cilindros Continental AOS 895-3 de 500 CV. Su armamento estaba compuesto por un cañón M32 de 76 mm. y dos ametralladoras: una coaxial M1919A4 de .30 y una Browning M2E1HB de .50 en la torre. Su velocidad era de hasta 72 Km/h. y el alcance de 161 Km., siendo un medio simple de operar y mantener, con el cañón M32 muy eficaz con munición HVAP. Previo a su entrega, estos carros habían sido extensiva y acuciosamente reconstruidos en los Estados Unidos, llegando a Chile en abril de 1964.

Junto a la recepción de la segunda partida, ahora A3, hasta completar los 60 M-41 encargados, el Ejército también recibió la primera partida de 26 M-113 A1. Estos transportes blindados de personal (APC) tuvieron un costo de 315.000 dólares y fueron incorporados a los regimientos blindados a partir de 1969. Parte de los M-41A3 se embarcaron en Valparaíso en la LST Águila y descargados en una playa de Iquique para su posterior puesta en servicio en el ahora Regimiento Blindado Nº1 Granaderos. Además de esta segunda partida de M-41, también recibió 4 recuperadores M-578 (8). Con la incorporación de este material, el Ejército logró equipar dos unidades con 30 M-41A1 y 30 M-133A1 más dos recuperadores M-578 por unidad. Paralelamente, y como hemos comentado antes, los Sherman comenzaron a tener signos de fatiga, al igual que los M-3 Stuart, que, pese a haber sido la mayoría recibidos nuevos, ya se aproximaban a los 30 años de servicio.



Nota: Todas las imágenes provienen del archivo del autor. Las imágenes históricas son de los Archivos de la escuela de Caballería Blindada del Ejército, mientras que buena parte de las actuales fueron tomadas por el autor.


Citas:

(1) El presidente de la República, Domingo Santa María, contrata una misión alemana en 1885, que opera en Chile prácticamente hasta la I Guerra Mundial.

(2) Entre 1872 y 1901, Krupp vendió algo más de 600 piezas de artillería al Ejército de Chile.

(3) Military Aid Program to Chile, documento del Departamento de Estado de Washington.

(4) Unidad de Arsenales del Ejército de Chile.

(5) Ensayo, 75mm. Gun Medium Tank M4A1E9, de Fernando Willson L.

(6) Si bien existe documentación del Military Aid Program, el autor no logró encontrar evidencia fotográfica de su servicio en Chile.

(7) MAP to Chile, documento del Southcom de julio de 2002.

(8) El informe MAP to Chile menciona 4. Sin embargo, fuentes del Ejército hablan sólo de 2, es decir, 1 por unidad.


(Las frases ennegrecidas y subrayadas son nuestras).



COMENTARIOS:

1. Recientemente he publicado en este blog un par de artículos que analizaban la tensa década de los 70, que no sólo nos tubo al borde de la guerra con Argentina al final de la misma por la cuestión del Beagle, sino que además, durante la primera mitad de dicha década se vivió el peligro cierto de que se concretara el plan peruano de invadir a Chile en la época de la dictadura militar peruana encabezada por Velasco Alvarado. Conforme a los antecedentes que entrega el artículo, gran parte del material blindado de que disponía Chile para hacer frente a la invasión peruana fue adquirido en la década del 50 y del 60, en modestas cantidades, e incluso se debió poner en servicio a algunos llegados a principios de los 40. Desde el punto de vista del número y vigencia de los medios blindados, Chile estaba en una evidente inferioridad respecto a los de Perú, que había adquirido más de trescientos modernos –en aquella época- tanques soviéticos T-55, los que fueron adquiridos, precisamente dentro de la planificación para concretar la invasión y que fueron emplazadas en la misma frontera con Chile.

2. En la parte siguiente del artículo, el autor da cuenta de la complicada década de los 70 y de las medidas que se debieron implementar para contrarrestar de alguna forma la superioridad de medios blindados que ostentaba tanto Perú como Argentina, en un escenario de claro enfrentamiento bélico marcado por el embargo de armas impuesto por la enmienda Kennedy y a la cual se sumaron la mayoría de los países europeos, que eran los proveedores tradicionales de Chile. Sin lugar a dudas, una de las décadas más peligrosas que debió enfrentar nuestro país.

3. Otra cosa a comentar es la frustrada adquisición de blindados a Alemania, que era la opción más lógica en aquella época en consideración al proceso de prusianización del Ejército chileno. Debido a los avatares de la Segunda Guerra Mundial, tal opción no se concretó, debiendo recurrirse finalmente a los Estados Unidos para contar con los primeros tanques modernos en la década de los 40, 50 y 60. Como hoy sabemos, finalmente el Ejército de Chile lograría equiparse con tanques alemanes, pero para ello, debieron trascurrir varias décadas. Se verá en la tercera parte.



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lunes 29 de diciembre de 2008

Piratería en el Golfo de Adén, secuestros más connotados y resoluciones de la ONU.

Uno de los hechos marítimos más relevantes de este año, fue el crecimiento descontrolado de la piratería en el Golfo de Adén, que al finalizar el año concretó más de un centenar de ataques, terminó con varios buques y tripulaciones de diversas nacionalidades secuestrados por largos periodos de tiempo y la obtención de varios millones de dólares por concepto del pago de rescates.

Actualmente, el 7,5% del comercio mundial transita las vías marítimas afectadas por los piratas somalíes, estimándose que son 16.000 barcos los que emplean esta vía, que conecta al Océano Índico con el Mar Mediterráneo, por medio del Mar Rojo y el Canal de Suez. Algunas compañías ya están modificando sus rutas para evitar los ataques piratas, empleando la ruta del Cabo de Buena Esperanza, más larga y costosa pero más segura.

Pese a que fueron muchos los incidentes causados por los piratas somalíes, en esta entrada recordaré sólo cuatro de ellos, ya que los considero los más emblemáticos de todos y los que tuvieron un gran efecto en la forma en que el tema de la piratería era tratado por las grandes potencias, ya que estos incidentes las forzó a tener una actitud mucho más activa, a desplegar medios navales en la zona y a gestionar la adopción de diversas resoluciones en el Consejo de Seguridad de la ONU y la organización de importantes despliegues navales en la zona de organismos regionales como la OTAN y la Unión Europea.




I. PRINCIPALES GOLPES DE LOS PIRATAS SOMALÍES


1. Velero de lujo francés “Le Ponant”: El viernes 04 de abril, una decena de piratas somalíes abordaron y secuestraron el velero de crucero francés “Ponant” cuando navegaba en el Golfo de Adén, entre Yemen y Somalia, tomando como rehenes a sus 30 tripulantes, de los cuales 22 eran franceses y el resto ucranianos. El velero, que no llevaba pasajeros a bordo, volvía de las islas Seychelles y se dirigía al mediterráneo, hacia Marsella, cuando fue asaltado.

Reacción de Francia: El día del secuestro, las autoridades francesas activaron el Plan “Pirata Mar”, que prevé la movilización de todos los medios disponibles en la zona, aéreos y marítimos, y la intervención de unidades de elite, además de contactar a los aliados de Francia presentes en la región. Los medios de Francia en la zona son un avión de patrullaje marítimo con base en el vecino Yibuti, donde posee una importante Base Militar, y buques que integran la Task Force 150, flota naval desplegada en la zona que participa de la Operación antiterrorista “Libertad Duradera”, que encabeza Estados Unidos.


El aviso (corbeta) de la Armada francesa, “Commandant Bouan”, que integra la Task Force 150, fue enviada inmediatamente al lugar del incidente y su helicóptero sobrevoló al velero para verificar que los piratas se habían adueñado de la embarcación, para luego, seguir y vigilar al velero secuestrado, que era conducido por los piratas hacia las costas de Somalia.

El sábado, el velero secuestrado ingresó en aguas territoriales somalíes y el aviso francés fue autorizadao a ingresar a ellas para seguirlo. En la noche del domingo, tras casi 72 horas de navegación y 40 kilómetros de travesía, el velero echó el ancla al sur de la provincia semiautónoma de Puntland, frente a Eil, siempre vigilada por el aviso "Commandant Bouan".








Fotos de los piratas en momentos en que matenían secuestrado el velero “Le Ponant”.

El lunes 07 se informó que el día anterior, Francia había enviado un equipo de elite antiterrorista (GIGN) de la Gendarmería a su base militar en Yibuti con vistas a su posible intervención si fracasan las negociaciones para la liberación de los rehenes. El grupo élite enviado fue creado en la década de los 70 y tiene una larga experiencia en la resolución de secuestros, como el asalto a la Gran Mezquita de la Meca de 1979 tomada por terroristas y la liberación de 173 rehenes de un Airbus 300 en 1994 en el aeropuerto de Marsella. El lunes también se informó que se logró tomar contacto con los piratas, dándose inicio a las negociaciones con el fin de obtener la liberación de los secuestrados.

Liberación del velero y captura de piratas: El viernes 11, luego de una semana de cautiverio, fueron liberados todos los rehenes del velero “Ponant”, luego que el armador del barco pagara un rescate que habría ascendido a la suma de 2 millones de dólares. La historia no termino bien para los piratas, que luego de recibir el rescate abandonaron el velero, pero una vez en tierra, fueron perseguidos por agentes franceses que lograron detener a seis secuestradores y recuperar parte del rescate pagado, según informo el jefe del Estado Mayor del Ejército, Jean-Louis Gerogelin. En cuanto a la operación indicó que

una vez que se comprobó que los rehenes había sido liberados y que su vida no corría peligro, Sarkozy autorizó, en concertación con las autoridades somalíes, a perseguir a los piratas en tierra. Gerogelin dio detalles de la operación; El ejército, luego de liberados a los rehenes, siguió a los piratas, cuando éstos llegaron a tierra y vieron que algunos escaparon en un vehículo, intervinieron. Participaron cuatro helicópteros a la operación; desde un Gazelle, un francotirador disparó al motor del vehículo, mientras que desde un Phanter descendieron tres comandos de élite que capturaron a los seis piratas y se los llevaron al portaaviones francés que esperaba en aguas somalíes. Además, otros dos helicópteros Gazelle, armados con misiles, prestaron apoyo pero no intervinieron. Geoglin indicó que “es la primera vez que un acto de piratería es esta zona se resuelve tan rápidamente... y es la primera vez que algunos de los piratas han sido capturados”.


Foto del momento en que son arrestados los piratas por comandos del helicóptero Phanter.


¿Piratas muertos?: Testigos indicaron que hubieron muertos y que en el ataque fueron destruidos tres vehículos, uno de ellos señaló, “pude ver nubes de humo mientras seis helicópteros bombardeaban a los piratas. Los piratas también estaban disparando armamento antiaéreo en respuesta”. El comisario del distrito de Garaad, donde se produjo el ataque, dijo que los helicópteros aterrizaron y de ellos bajaron soldados que se acercaron para detener al grupo de catorce piratas que habían salido de los tres vehículos, “los habitantes salieron a ver los helicópteros, pero éstos despegaron y dispararon cohetes contra los vehículos y los habitantes que estaban ahí, matando a cinco ciudadanos”. Autoridades francesa negaron que hubiera muerto alguien en la operación, que se realizó a plena luz del día, y negaron que hubieran disparado contra la población algún misil, precisando que el único que disparó fue el francotirador para inutilizar el motor del vehículo en que huían los piratas.


Luego de la liberación, el velero “Le Ponant” fue conducido hasta Djibouti, bajo escolta militar de una fragata francesa. Sus tripulantes también fueron llevados hasta Djibouti, don de Francia tiene una base militar, para desde ahí, ser repatriados a Francia.

El mismo viernes, el Gobierno francés anunció que su presidente, Nicolas Sarkozy, quiere presentar un texto en el Consejo de Seguridad de la ONU con una serie de propuestas para luchar contra la piratería. Además, se emitió un comunicado señalando que “el presidente de la República expresa su profunda gratitud a las fuerzas armadas francesas y a todos los servicios del Estado, que han permitido una salida rápida y sin incidentes a esta toma de rehenes”.

Los piratas arrestados fueron llevados a Francia para ser interrogados y a la semana siguiente se les presentaron cargos formales en un tribunal de París.


2. Pesquero español “Playa de Bakio”: El domingo 20 de abril fue secuestrado el barco atunero congelador vasco “Playa de Bakio” mientras faenaba en aguas de Somalia, aunque otras fuentes indicaron que el secuestro se produjo cuando navegaba en aguas internacionales, a 230 millas náutica (unos 400 kilómetros) de la costa somalí. Los piratas atacaron al pesquero español utilizando lanzagranadas, pero sin causar heridos en su tripulación que estaba compuesta de 26 personas; 13 de origen africano y 13 españoles, 8 gallegos y 5 vascos. Según se informó luego del incidente, el pesquero sufrió “algunos daños” en el ataque, pero “se puede gobernar”, y fue conducido esa misma noche a la costa somalí por los piratas.


Infografía del secuestro. Click para ampliar.


Reacción de España: El día del secuestro, la Cancillería informó, mediante un comunicado, que su embajada en Kenia, “con jurisdicción en Somalia, ha iniciado ya las primeras gestiones y contactos con las autoridades de la zona. Asimismo, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación se ha contactado con países aliados y amigos con presencia en el área”. La Cancillería, señaló que “el Ministerio de Defensa ha dado instrucciones a uno de sus buques que se encuentra en el área geográfica aledaña para que se dirija de inmediato a la zona del incidente. El Ministerio de Defensa ha entrado en contacto asimismo con las autoridades militares de países con presencia militar en la zona, con el objeto de obtener la colaboración de los mismos en todo lo que suponga apoyo logístico y ayuda en la localización del barco afectado”.


El buque enviado por España es la fragata “Méndez Núñez” (F-104), uno de los buques más modernos con que cuenta la Armada española ya que posee el sistema de combate AEGIS que le permite detectar blancos en un radio de 600 kilómetros, y que al momento del incidente estaba operando en el Mar Rojo.


Liberación del pesquero: A una semana del secuestro, el sábado 26 de abril, el Gobierno español informó que los 26 tripulantes del pesquero fueron liberados en “perfectas condiciones” de salud. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, explicó a los medios que el pesquero zarpó hoy del lugar donde estaba retenido una vez que sus secuestradores abandonaron el barco pesquero y ya navega “hacia aguas más seguras”, en las Islas Seychelles, escoltado por una fragata de la Armada española. De la Vega rehusó precisar si se pago un rescate por los tripulantes y reiteró que la liberación es el “resultado de una acción coordinada y conjunta del Gobierno, del armador (del barco) y de la diplomacia”. También se informó que el Gobierno ha puesto en marcha un operativo para que la tripulación liberada pueda regresar a sus hogares “en el tiempo más corto posible”. Una ves que llegaron a las Islas Seychelles fueron repatriados a España en avión.

Los piratas, una vez recibido el rescate, esperaron el anochecer para abandonar el pesquero en sus pequeñas embarcaciones. Una vez que los tripulantes se dieron cuenta de que sus captores se había ido, pusieron en marcha al pesquero y dieron aviso a la fragata española que los custodiaba.


Pesquero Playa de Bakio, una vez liberado, navega rumbo a las islas Seychelles, siendo escoltado por la fragata española “Méndez Núñez”.


En España surgieron muchas críticas al accionar del Gobierno, por cuanto se supo que parte del rescate habría sido pagado con fondos públicos, y por que pese a haber enviado su fragata más moderna y un grupo de comandos a la zona, una vez que los piratas abandonaron al pesquero con el dinero del rescate no reaccionaron y no lograron arrestar a ninguno de ellos, al contrario de lo hecho por Francia dos semanas atrás.


3. Carguero ucraniano MV “Faina”: La noche del jueves 25 de septiembre los piratas somalíes secuestraron al buque ucraniano Faina frente a las costas de Somalia cuando se dirigía hacia el puerto de Mombasa, Kenia, transportando equipo militar que incluye 33 tanques T-72 de la era Soviética y una cantidad substancial de municiones. En la tripulación, también secuestrada, hay tres ciudadanos rusos, entre ellos el capitán, que luego falleció producto de un infarto, diecisiete ucranianos y un lituano. El carguero fue asaltado por tres lanchas rápidas con hombres armados con rifles AK-47 y granadas propulsadas por cohetes, y exigen el pago de un rescate de 20 millones de dólares por la liberación del buque, sus tripulantes y su carga bélica. Aunque según Kenia y Ucrania, la carga del navío es una de las entregas de las armas vendidas por el gobierno de Kiev al de Nairobi en el marco de un contrato firmado por ambos países, un portavoz de la V Flota estadounidense con base en Bahrein indicó el lunes 29 que la carga estaba destinada a un cliente en Sudán, lo que fue corroborado por los piratas al día siguiente.











Fotos proporcionadas por la Armada de EE.UU que muestra al MV "Faina", y los piratas y sus pequeñas embarcaciones que lo mantienen secustrado.


Reacción de Estados Unidos y Rusia:

Estados Unidos, ha raíz de la carga del buque secuestrado, desplegó al crucero lanza misiles USS “Howard" (DDG-58) además de otras naves con la misión de vigilar al carguero secuestrado y evitar que se descarguen los tanques y demás armamento, para que no caigan en manos de terroristas. Los piratas afirmaron que no tienen intenciones de vender el cargamento bélico y que sólo desean que se les pague un rescate de 25 millones de dólares por el buque.

Rusia: Al día siguiente al secuestro, Igor Digalo, portavoz de la Armada de Rusia informó del envío a la zona del Golfo de Adén de un patrullero, la fragata “Neustrashimi” (El Intrépido), para poder garantizar en los próximos meses la seguridad de los barcos rusos que navegan por la zona. Agregó que “en el futuro la Armada rusa enviara más buques a la zona, que se ha vuelto muy peligrosa debido a la piratería marítima, con el fin de proteger las vidas de los ciudadanos rusos y garantizar la seguridad de los barcos”. No obstante, la Armada rusa indicó que la decisión de mandar al patrullero se tomó mucho antes de que los piratas secuestraran al Faina. El “Neustrashimi” partió del puerto de Baltiíska, principal Base Naval de la Flota del Báltico.

El miércoles 01 de octubre, el embajador de Somalia en Moscú, Mohammed Handule, manifestó que “los barcos rusos recibieron el permiso del presidente somalí para combatir a los piratas tanto en las aguas territoriales como en tierra firme”, recordando que Somalia había solicitado ayuda a Rusia para combatir la piratería.

El miércoles 01 octubre se informó, que también Malasia envió dos buques de guerra al Golfo de Adén y para custodiar al “Faina”.


Infografía de RIA Novosti. Click para ampliar.



4. Petrolero saudita “Sirius Star”: Uno de los mayores golpes de los piratas Somalíes lo dieron el sábado 11 de noviembre cuando en un audaz golpe secuestraron al superpetrolero saudita Sirius Star cargado con 2 millones de barriles de crudo avaluados en 100 millones de dólares, y su tripulación de 25 miembros. El ataque se produjo en alta mar, a más de 450 millas náuticas (834 Km.) al sudeste (suroeste) de Mombasa, Kenia, en un área mucho más haya del Golfo de Edén (epicentro de los ataques piratas), desde donde fue llevado hasta el puerto de Haradhere, Somalia, para luego pedir por él un rescate de 25 millones de dólares. El superpetrolero se dirigía a Estados Unidos utilizando la vía del cabo de Buena Esperanza (extremo sur de Africa) en lugar de la del golfo de Adén-Canal de Suez. Este petrolero es un de los más grandes y más nuevos de toda la flota mundial, lo que lo convierte en la mayor embarcación capturada por piratas, Respecto a este suceso el teniente Nathan Chistensen, vocero de la Quinta Flota de EE.UU señaló; que “esto no tiene precedente. El barco es el más grande que hemos visto asaltado por piratas”, “es tres veces mayor que un portaaviones”, destacando que “es un suceso peligroso porque supone un gran cambio en los ataques de los corsarios. Antes se producían sólo cerca de las costas, esta es la primera vez que ocurre tan lejos”.


II. RESOLUCIONES DEL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU:

1. Autorización a entrar en aguas territoriales de Somalia: Luego del secuestro del pesquero español “Playa de Bakio” y del velero francés “Le Ponant” ocurridos a principios y fines de abril, el lunes 02 de junio, tras dos meses de discusión y con el acuerdo del Gobierno somalí, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la Resolución 1816 por la que autorizó la entrada de buques de guerra extranjeros en aguas territoriales de Somalia con el fin de perseguir a embarcaciones piratas, por un plazo de seis meses. La resolución se ampara en el capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas que autoriza el uso de la fuerza para hacer cumplir las decisiones del Consejo de Seguridad. El texto indica que la “grave preocupación” que representan los asaltos a barcos civiles que se suceden en la costa del país africano merecen el uso de la fuerza, por lo que previa notificación de Somalia al Secretario General de ONU, los navíos militares de países que colaboran en la lucha contra la piratería pueden entrar en aguas territoriales somalíes con la misma autoridad con que actúan en alta mar. El texto precisa que los Estados podrán “recurrir a todos los medios necesarios para reprimir los actos de piratería y robo armado”, siempre respetando las “disposiciones del derecho internacional referentes a las acciones en alta mar”. La resolución fue patrocinada de forma oficial por Francia, Estados Unidos, Reino Unido y Panamá.


2. Llama a países a enviar buques y aviones de guerra: Luego del secuestro del buque Ucraniano Faina que trasportaba 30 tanques rusos T-72 ocurrido a fines de septiembre, la ONU, el martes 07 de octubre, adoptó por unanimidad la Resolución 1838, en la que “condena y deplora todos los actos de piratería y robo a mano armada en el mar contra barcos que navegan frente a la costa de Somalia” y señala que los piratas “representan una grave amenaza” para los buques que transportan ayuda humanitaria de la ONU a Mogadiscio. El texto, además, “llama a todos los Estados interesados en la seguridad de las actividades marítimas a participar activamente en la lucha contra la piratería en alta mar frente a las costas de Somalia, particularmente mediante el despliegue de navíos y aviones militares” y autorizó “el uso de los medios necesarios, de acuerdo al derecho internacional” para combatir “los actos de piratería”, precisando que esta autorización se limita a las aguas frente al litoral somalí. El texto, una iniciativa presentada por el embajador de Francia, fue copatrocinado por España y otros países involucrados en la vigilancia de la ruta marítima del Golfo de Adén. El embajador francés ante la ONU indicó que “por ahora Francia, Dinamarca, Holanda y Canadá envían sus barcos de carga escudados por una flotilla militar. Esperamos que hacia fines de año se pueda desplegar una misión conjunta de la Unión Europea”.


3. Aprueba nuevas sanciones: Tras el secuestro del superpetrolero “Sirius Star” (11 noviembre), el jueves 20 de noviembre el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó por unanimidad una resolución que impone nuevas sanciones a personas y entidades vinculadas a los piratas que actúan contra el comercio marítimo internacional desde las costas de Somalia. La Resolución fue presentada por el Reino Unido y tiene por objeto reforzar al Gobierno de transición somalí y debilitar a los grupos armados que fomentan la inestabilidad. En ella se reafirma el embargo de armas impuesto a Somalia desde 1992 y se autoriza la creación de un grupo de expertos que será el encargado de identificar a quienes estén vinculados con la piratería y con grupos armados que obstaculicen al acuerdo de paz alcanzado el 26 de octubre por el Gobierno y la parte de oposición. También incluye entre los sancionables a los grupos que obstruyan la distribución de ayuda humanitaria, amenacen la estabilidad del país y violen el embargo de armas. Las personas identificadas por el Comité, además de sufrir sanciones financieras como la congelación de activos, tampoco tendrán derecho a viajar fuera de Somalia.


4. Renueva plazo de Resolución 1816: El 03 de diciembre de 2008 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la Resolución 1846, coapadrinada por 19 países que renueva por un año la autorización de reprimir los actos de piratería en aguas territoriales de Somalia, y además completa las disposiciones del derecho marítimo sobre la lucha contra la piratería en alta mar, garantizando un marco jurídico seguro y perenne para la operación naval de la UE “Atalante”, a la cual, el Consejo, manifestó su pleno apoyo.


5. Autoriza para continuar la persecución en tierra: El martes 16 de diciembre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la Resolución 1851 que permite a los países perseguir a los piratas dentro del territorio de Somalia pero no autorizó los bombardeos aéreos, contrariamente a un borrador anterior que permitía utilizar el espacio aéreo somalí. El texto de la resolución exhorta a “los Estados y las organizaciones regionales e internacionales con capacidad para ello, a participar de manera activa en la lucha contra la piratería y el robo a mano armada... a través de desplegar barcos de la armada y aviones militares”, además indica que los países pueden usar “todas las medidas necesarias y adecuadas para el propósito de interceptar a los que están usando el territorio somalí para planear, facilitar o llevar a cabo actos de piratería y robo armado en el mar”. La nueva medida tiene una duración de un año y según establece la resolución los países deben contar con el consentimiento del gobierno transitorio de Somalia antes de entrar a su territorio a combatir la piratería, y éste último, debe informar al Secretario General de la ONU antes del inicio de la operación. La Resolución también exhorta a las partes a “considerar la creación de un centro en la región para coordinar la información vinculada con la piratería y el robo a mano armada” y a incrementar la capacidad regional “con el fin de investigar y perseguir de manera efectiva los delitos de piratería y robo a mano armada en el mar”.

Esta resolución fue una iniciativa de Estados Unidos, que la presentó con el apoyo de Bélgica, Francia, Grecia, Liberia y Corea del Sur. Al día siguiente, Condoleezza Rice, preguntada si en base a esta resolución EE.UU enviaría tropas, declaró “doy por descartado el envío de tropas a Somalia. Ya estuvimos ahí y lo pasamos mal. No puedo imaginarme que las tropas estadounidenses integren una fuerza de paz en Somalia. Las tropas estadounidense tiene mucho que hacer en estos días”.


COMENTARIOS:

1. Pese a que ocurrieron más de un centenar de ataques piratas en la zona del Golfo de Adén y frente a las costas de Somalia, son los secuestros del velero francés, del pesquero español, del carguero ucraniano y del petrolero saudita, los que mayores repercusiones y consecuencias tuvieron, no solo desde el punto de vista mediático, ya que tales eventos dieron la vuelta al mundo, sino que también fueron los hechos que fueron marcando la evolución y escalada de resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de la ONU tendientes a poner freno a los ataques piratas.

2. Lo importante del caso del “Le Ponant” y del “Playa de Bakio” es que por primera vez los piratas atacaban directamente a embarcaciones y ciudadanos de estas potencias europeas, desafiándolas abiertamente. Francia reacciono rápidamente con decisión y dureza, pero España, pese a que también desplegó sus medios, finalmente no logró nada contra los piratas. Pero lo realmente importante de estos caso, es que provocó un fuerte accionar de los gobiernos de Francia y España en el campo internacional, ya que después de los secuestros tomaron la bandera de lucha contra la piratería y fueron los gestores y promotores de varias de las resoluciones de la ONU adoptadas con posterioridad, así como de la mayor participación europea en el problema. Fueron estos países los que lograron crear, primero, una “célula de coordinación” del accionar de las fuerzas desplegadas contra la piratería (15 de septiembre), y luego, la aprobación y despliegue de la operación aeronaval de la Unión Europea, la primera en su historia, y que fue llamada “Atalante” (10 de noviembre).

3. El secuestro del “Faina” tuvo importantes repercusiones, ya que era la primera vez que se secuestraba un barco con un importante cargamento bélico, lo que provocó que países como Estados Unidos y Rusia enviaran buques de guerra a la zona y asumieran una actitud mucho más activa frente al problema de la piratería. A su turno el secuestro del ”Sirius Star”, tuvo mucha repercusión puesto que revelaba que pese a algunas resoluciones adoptadas por la ONU y el despliegue de buques de guerra en la zona provenientes de varios países, no resultaron eficaces para frenar los ataques de los piratas, quienes seguían actuando dando golpes cada vez más osados y desafiantes; el superpetrolero, es el buque más grande de su especie, y además, fue capturado en pleno Océano Índico y a cientos de millas de las costas de Somalia, lo que indicaba claramente que los piratas estaban mejorando sus técnicas y alejándose cada vez más de las costas somalíes y del Golfo de Adén, para actuar en plena alta mar.


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domingo 28 de diciembre de 2008

¿Nueva Guerra del Pacífico en los años 70?. El caso de Perú

Continuando con la entrada anterior, en ésta se publica la segunda parte del artículo del historiador Gonzalo Vial titulado “¿Nueva Guerra del Pacífico en los años 70?. Los casos de Bolivia y Perú” publicado por el diario La Segunda en el Capítulo I de su serie histórica titulada “1978-2008 A 30 años del conflicto del Beagle (cuando Chile y Argentina estuvieron al borde de la guerra)”.

En esta parte, Gonzalo Vial, revisa la tensa relación que le tocó vivir a Chile con el Perú, a partir de la asunción al poder –vía golpe de Estado- de las Fuerzas Armadas peruanas encabezadas por el general Juan Velasco Alvarado, más conocido como “Juan sin miedo”. Éste, continúo he incremento considerablemente las adquisiciones de equipamiento militar de última tecnología -en aquella época- iniciadas ya por el Gobierno civil anterior. El plan de Velasco era lograr una superioridad de equipamiento bélico respecto de Chile que le permitiera “vengar” la inapelable derrota que sufriera junto a su aliado –Bolivia- en la Guerra del Pacífico (1879) y recuperar los territorios cedidos voluntariamente a Chile mediante tratados internacionales –plenamente válidos y vigentes- antes del cumplimiento del centenario de esta guerra en 1979.

A continuación la transcripción de la parte del artículo en que se analiza el caso de Perú:



Al comenzar los años ’70, Chile y sus tres vecinos limítrofes: Bolivia, Perú y Argentina, vivían una relación difícil. Relación que –no necesaria pero sí posiblemente– desembocaría en una guerra con uno de ellos... o quizás con dos y aun (el peor escenario imaginable) con los tres.

Amenazaba así reeditarse la Guerra del Pacífico (1879/1884), pero no como “política ficción” sino como realidad tangible.

Más todavía, esta vez el conflicto incluiría en la alianza antichilena a un nuevo y formidable protagonista... Argentina, ajena al enfrentamiento anterior. Si se diera este escenario, ¿nos sería posible repetir el triunfo del Siglo XIX?

Veremos cada caso y la eventualidad de que se combinaran.



En octubre de 1968, Perú sufrió un golpe militar que depuso al Presidente Fernando Belaúnde. Lo remplazó una junta de uniformados, encabezada por el general Juan Velasco Alvarado, 59 años. No se trataba de un cuartelazo cualquiera. Los oficiales rebeldes eran, mayoritariamente, de modesto origen social; Velasco, v.gr., se jactaba de su ascendencia indíge­na. Habían sido formados en un “molde” común: el Centro de Altos Estudios Militares (CAEM), que databa de 1950. Este molde produjo el “Plan Inca”, que asociaba conceptos de muy distinto origen: 1. Suprema importancia de la “seguridad nacional”. 2. Necesidad de una eficaz “inteligencia”, para la seguridad nacional. 3. La seguridad nacional, como dependiente del “de­sarrollo”. 4. El desarrollo, vinculado a un modelo izquierdista muy extremo, que comprendía la nacio­nalización de las grandes empresas “imperialistas”, la reforma agraria, y en general el socialismo económico. Pero éste no sería centralizado, estilo soviético, sino más bien el imperante en la Yugoslavia de Tito.

Los oficiales del golpe perua­no nunca fueron, como cuerpo, comunistas, ni admiradores de la U.R.S.S.: su alianza con ella (más adelante) sería circunstancial y táctica. Mayor identificación los unió a la Cuba Revolucionaria, mientras ésta mostró cierta inde­pendencia ante Moscú.

Políticamente, Alvarado y sus seguidores eran indigenistas, identificados con la grandeza del Imperio de los Incas. Su anhelo más profundo, su motor, fue restaurar la grandeza incaica. Ello exigía borrar y vengar la peor herida y afrenta histórica experimentada por el Perú y su Ejército: la derrota del 79 y consiguiente pérdida de territorios a manos de Chile. Bus­caban la “revancha” de la Guerra del Pacífico.

Uno de los primeros actos de Velasco y su junta fue na­cionalizar sin pago la petrolera estadounidense IPC, a la cual se imputaban acuerdos corruptos con el gobierno anterior.

Esta y otras movidas, en el mundo y clima de la Guerra Fría, alejaron al Perú de los Estados Unidos, y lo acercaron a la U.R.S.S. Los dos países establecieron relaciones diplomáticas (agosto de 1969), y junto con ellas fue instalada una oficina principal (“residencia”) de la KGB en Lima. Los documentos de la KGB –la cual, es cierto, era proclive a exagerar sus éxitos– se jactaban de manejar indirecta­mente la “inteligencia” peruana –el SIN, Servicio de Inteligencia Nacional– mediante la coope­ración y la infiltración.


Para cumplir la parte militar del “proyecto país” que traían los militares revolucionarios, Velasco creó la Dirección de Asuntos Estratégicos (DIRAE), y la puso a cargo, como coordinador, del general José Graham. Se enco­mendó a la DIRAE planificar la segunda Guerra del Pacífico, con los objetivos siguientes:

-Recuperar Perú los territorios que fueran suyos y bolivianos, ahora en poder de Chile, y que­dar posicionado para progresar hacia Santiago, según y cuando las circunstancias lo permitieran y aconsejaran.

-Rechazar un posible ataque ecuatoriano en la frontera norte.

La DIRAE emitió un me­morándum reseñando la “idea general” del operativo, hacia marzo de 1971, y en mayo lo aprobó Velasco. Hubo a este fin una reunión con las autoridades y oficiales involucrados. Allí el jefe supremo de la revolución dijo que lo perseguido era “eliminar fronteras con Chile” y así vivir “tranquilos” y “seguros”. Todo debía mantenerse “estrictamente secreto” –aún dentro de las institu­ciones respectivas de los personajes convocados– para evitar cualquier “problema diplomático”.

El operativo mismo contem­plaba un doble ataque simultáneo y blindado por el corredor de la costa, desde Chacalluta hasta Vitor –rebasando Arica–, y desde el altiplano al Valle de Azapa. Funciones de apoyo cumplirían las unidades navales, así como infantes de marina, paracaidistas, comandos y policías de asalto (para controlar el orden interno de Arica, una vez sobrepasada).

A la “reconquista” de Arica se vio de hecho acotada la plani­ficación de la ofensiva peruana. Los objetivos ulteriores ya men­cionados: Tarapacá, Atacama, etc., quedaron en la penumbra.


El equipamiento militar se hizo principalmente en la U.R.S.S., por las facilidades ofrecidas, que contrastaban con la desconfianza de los EE.UU. Los soviéticos, de su parte, desde 1970 hasta el golpe militar chileno, se vieron tironeados por dos sentimientos incompatibles: la tentación del negocio y de congraciarse con el Perú, de un lado, y del otro la circunstancia de que todo el armamento adquirido apuntaba, obviamente, contra Chile... país favorito de la U.R.S.S. y su In­ternacional; el Chile de Salvador Allende.

Pero nada de ello, a la con­clusión, frenó la venta de armas soviéticas al Perú. Fueron adquiridos blindados (tanques y transportes), artillería, lanzacohetes, radares y baterías antiaéreas, municiones, aviones... Hasta 1973 iban mil millones de dólares, después se agregarían 600 ó 700 millones más. Vinieron arriba de 300 técnicos militares del Soviet, y un millar de peruanos viajó a la U.R.S.S. para entrenarse. Solamente Cuba excedería al Perú en armamento recibido de la U.R.S.S.

En 1973, el desequilibrio de equipo militar Perú/Chile, a favor del primero, resultaba aplastante. Tanques: los nuestros eran sólo 150 viejos Sherman norteamericanos; Perú, en cambio, totalizaba 300, inclusive 150 soviéticos T-54 y T-55, última generación, esperándose que llegara pronto una remesa adicional de éstos... 200 más. Aviones de guerra: los 24 cazas Mirage peruanos, superaban levemente en número a nuestros 20 Hawker Hunters. Mas Lima añadía igual número de bombarderos Canberra, cuyo radio de acción alcanzaba Santiago y Valparaíso. Y, se afirmaba, disponía o pronto dispondría de 50 cazabombarderos soviéticos SV-22.


No sabemos bien lo sucedido internamente en Perú y que, a la postre, significó que este vecino no nos atacase. Desde enero de 1973, sin embargo, operó al respecto un factor de incertidumbre imposible de calibrar. Velasco Alvarado sufrió una grave enfermedad, que lo man­tuvo fuera del poder hasta mayo: corrió peligro de vida, debiendo amputársele una pierna. Al pare­cer, la dolencia lo afectó también síquicamente: se habría tornado indeciso, receloso y errático en sus decisiones. Se sucedieron así varias alarmas extremas... pero que no condujeron a nada. La historiadora Patricia Arancibia, autora de la mejor narración que se ha hecho de ellas (la serie “Chile-Perú, una década de tensión”, publicada por La Segunda en julio/agosto de 2007), detalla estas emergencias como sigue:

Junio de 1973: Perú con­centra tanques, tropas y aviones y establece el control militar de los menores de 35 años (fase preparatoria para movilizar), cerca de la frontera común. Allende da cuenta de estos hechos al Consejo Superior de Seguridad Nacional (CONSUSENA), el día 19.

El acta del Consejo, con las palabras de Allende, genera la sospecha de que el Mandatario aprovechara y magnificara estos hechos –sin duda reales– para pasar dos “mensajes” suplementarios: la conveniencia de armarse en el “campo socialista” y aprovechando sus créditos; y el peligro para la seguridad exterior que representaba el clima interno “de enfrentamiento, de guerra civil”.

Parece claro, sin embargo, que la U.R.S.S. no hubiera permitido que con armas suyas se atacara al Chile de la UP y a Salvador Allende.

Septiembre de 1973. Nuestro golpe militar del 11 parecía una ocasión regalo del cielo para el ataque peruano. Quienes habían decidido aquel golpe sondearon la actitud del país vecino a través de la inteligencia brasileña, que a su vez fue movida –siguiendo instrucciones del almirante Me­rino– por el ex marino chileno Roberto Kelly. La respuesta fue que Perú no se movería, pero... ¿no hubiera sido la misma en cualquier caso?

El Alto Mando del Perú esta­ba ya reunido a las 10 A.M. del mismo 11 para decidir: ¿atacar o no de inmediato? Pesaron los rumores que corrían en Chile (falsos), de que el general Carlos Prats, favorable a Allende, avanzaba hacia Santiago encabezando fuerzas del Ejército. Esto, se dijeron los militares peruanos, significaba la guerra civil... todavía un mejor escenario para ellos. Decidieron esperar. Y la oportunidad dorada pasó, debido al rápido control de Chile por sus Fuerzas Armadas.

Agosto de 1975. El acercamiento chile­no/boliviano (“abrazo de Charaña”, febrero de 1975, más arriba) llevó a que los militares belicistas del Perú se dijeran: “ahora o nunca”. Estima­ban, además, que su planificación, preparación y armamento eran óptimos. Finalmente, prevalecie­ron sobre Alvarado, quien fijó el día y hora de la invasión: 6 de agosto, a las 6 horas. El Cuartel General Conjunto se instaló en Arequipa, el Comando General de Operaciones en Tacna, y el de Reserva en Moquegua. Mollendo y Matarani recibieron a la flota, y Arequipa a los paracaidistas. El satélite de la CIA informó que los tanques del Perú se hallaban en nuestra frontera...

Pero un sector de la oficiali­dad no creía oportuna la guerra, ni menos conducida por Velasco. Acaudillaba aquel sector nada menos que el Comandante en Jefe del Ejército, general Francisco Morales Bermúdez. Fue él quien desactivó la guerra, para luego des­tituir y reemplazar a Velasco como Presidente. Adujo la enfermedad de su antecesor, y la honda y muy efectiva crisis económica del país. (29 de agosto de 1975).

Morales no era amigo de Chile y sí, mucho, de Fidel Castro. Siguió en buenas relaciones con la U.R.S.S., y de hecho firmaría la última compra de armamento soviético... 600 o 700 millones de dólares. Pero no estaba por la guerra inmediata. Disminuyó de tal modo, mas no desapareció la tensión del Norte, y se mantuvo la incertidumbre de lo que harían, a la postre, los gobernantes militares del Perú.

¿Y nosotros? Ciertamente no habíamos estado mano sobre mano ante el peligro del norte... nunca, ni menos post 1973.



Más información:

"Chile-Perú una década de tensión 1979-1979" serie histórica escrita por Patricia Arancibia y publicada en el diario La Segunda. Enlace al foro Razón y Fuerza.


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