domingo, 29 de julio de 2007

Base militar de EE.UU. Perú presa del miedo vuelve al colonialismo














Al parecer, 300 años de colonialismo español no fueron suficientes para el Perú, que quiere volver a someterse bajo el yugo colonial, pero esta vez, de los Estados Unidos de Norteamérica, a cambio de que éste le brinde protección a su soberanía, la que no es capaz de procurársela por sus propios medios. No es un misterio que EE.UU se encuentra en una carrera contra el tiempo, puesto que el gobierno de Rafael Correa manifestó su negativa a la renovación del permiso conferido para que Fuerzas Militares Norteamericanas continúen operando en la base de “Manta”, autorización que vence en 2009. Por ello es que EE.UU viene hace un tiempo sondeando, con el Perú, el traslado de dicha base a alguna localidad del norte de este país (posiblemente Piura) y desde ya se ha filtrado, existirían variados ofrecimientos que van desde la aprobación del TLC hasta la adquisición de tecnología militar de punta a bajo costo, todo lo cual resulta muy tentador para bastos sectores peruanos. Pero lo más curioso es que el principal argumento en que se centra hoy el debate, para justificar la presencia militar Estadounidense en tierras Incaicas, es que otorgaría una especie de blindaje al Perú ante la latente amenaza de invasión por parte de Chile en busca de su gas y agua, que es la pesadilla de los grupos nacionalistas, y por otra parte frenaría una incursión de intereses chavistas a través de Ecuador, Colombia o Bolivia, que es lo que más teme hoy por hoy la derecha peruana.

Pese a que la noticia no es nueva, el pasado 25 de julio surgieron nuevos antecedentes que publicó el diario peruano “El Correo”, que incluso le dedico su portada, como se aprecia en la imagen publicada en esta entrada. La información es recogida de la agencia Reuters y señala que importantes autoridades de Washington expresaron que Perú y Colombia estaban ya en negociaciones para facilitar territorios a la cuestionada base, aunque aún no estaría descartado del todo Ecuador. Respecto de Perú se agrega, que “un acuerdo con Perú podría implicar apoyo financiero de Estados Unidos para colaborar con sus esfuerzos en la explotación minera y, de otro lado, ayudar con programas de seguridad en la frontera, ambas necesidades expresadas por Lima a Washington”. El petitorio peruano habría sido formulado en abril de este año, cuando el ministro de defensa peruano Allan Wagner, acompañado por el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el almirante Jorge Montoya, viajaron a Washington, EE.UU, a fin de reunirse con el Secretario de Defensa de dicho país, Robert Gates. En el mismo sentido, cabe destacar que la USAF realizó ejercicios aero-militares en conjunto con la FAP en el norte del Perú y en Lima, en febrero pasado, zona en la que precisamente esta interesado EE.UU para la instalación de su base.

Por otro lado, si bien es cierto, el mismo día que el “Correo” publicare su noticia, el Canciller Belaunde desmintió que el Perú hubiese ofrecido territorios para una base militar a EE.UU, lo propio había hecho Wagner en el mes de abril (luego de su viaje a EE.UU), tales declaraciones no han sido suficientes para eliminar el rumor que cada día ruge más fuerte que un estadio gritando gol, en atención al cúmulo de hechos que se han ido sucediendo, amén de la poca credibilidad de que gozan estos ministros.

Base militar, enclave disuasivo para Chile y Chávez: Respecto a este punto, el analista internacional peruano, Alberto Bolivar, señala en una entrevista dada al diario peruano “Expreso” en junio pasado; “en mi opinión los sectores elitistas que hay en Chile estarían preocupados porque una eventual base estadounidense en el Perú constituiría un enclave disuasivo”. Luego, al ser consultado sobre; ¿qué consecuencia tendría que el Perú sea un enclave disuasivo?, responde: “un tercer país instala una base en un país (Perú) que tiene un diferendo con otro (Chile) y, este otro, sentiría restringida sus aspiraciones de iniciar acciones hostiles. Lo que podría ser peligroso es que los estrategas chilenos del ala expansionista estarían diciendo: cuidado, los peruanos van a tener presencia norteamericana a partir de 2011, si nosotros estamos pensando hacer algo, hagámoslo antes”.

Aparte del natural e histórico miedo que ciertos sectores del Perú sienten respecto de Chile y sus supuestas pretensiones expansionistas, se ha sumado otro enemigo “imaginario”, incubado en el seno del ala derechista de la política peruana, el revoltoso y versero Hugo Chávez, quien tendría planes de llevar su revolución bolivariana al Perú a través de Ecuador, Colombia o Bolivia con el fin de instalar en el poder, como su monigote, a Ollanta Humala, conforme sugiere el editorial del diario El Correo, escrito por su director Aldo Mariátegui y titulado “Paraguas gringo y realpolitik”, en donde, en apoyo a la mencionada base, primero argumenta en relación al enemigo público número del Perú (Chile): Ponerse bajo el paraguas gringo te protege contra un enemigo externo mucho más poderoso”, “más bien, un acuerdo de esa naturaleza nos ahorraría una costosa carrera armamentista con Chile, renovaría ventajosamente nuestro obsoleto parque militar y nos daría un seguro de vida contra cualquier enemigo externo”. Luego se referirse a la amenaza chavista por medio de sus estados satélites: “Ecuador tampoco es un país de confianza, menos aún con su chavismo actual y la posibilidad de que Chávez le transfiera gran cantidad del equipo militar que está comprando a raudales. Y ya en Colombia muchos andan asustados con Chávez. Por su armamentismo. Porque puede meterse a apoyar a fondo a las castristas FARC”. Finalmente, haciendo gala de la clásica paranoia peruana, describe el Apocalipsis que le aguarda a su país: “Imagínense un Perú en el 2011 rodeado por tres países chavistas y un Chile hiperarmado e irritado por haber tenido que acudir a La Haya”. Naturalmente, conforme sugiere el autor, hay que imaginarse al ejercito chileno marchando nuevamente por las calles de Lima o al Perú anexado a una nueva Gran Colombia con Chávez como nuevo Bolívar. ¡Delirio puro!

Como se puede apreciar, el miedo atraviesa transversalmente el espectro político y social peruano, desde la izquierda a la derecha, por lo que frente a tales amenazas, que se ciernen de manera inminente sobre el Perú, éstos se preguntan inquietos y asustados: ¿y ahora quién podrá defendernos?, y no se duda en sindicar a G.W. Busch, quién con sus marines y F-16, serían los únicos capaces de neutralizar al “roto expansionista” que con corvo en mano asecha desde el sur, o a las “hordas chavistas” que a punta de Kalafnikof quieren imponer su revolución bolivariana en el Rimac.

En honor a la verdad cabe señalar que el pánico aún no se ha apoderado de todos los peruanos, ya que hay sectores que repudian abiertamente la presencia militar Estadounidense apelando a la dignidad y soberanía de su país, que sin lugar a dudas se vería coartada por el dominio comercial (TLC), y más aún militar (base), que éstos naturalmente ejercerían, fuera de poner en duda las supuestas regalías ofrecidas, así como, la real protección que otorgaría frente a sus potenciales agresores.

Finalmente estimo que EE.UU ejercerá toda su presión e influencia en el gobierno Limeño para obtener los terrenos que necesita para su base militar, y podremos observar a futuro, si la cordura, dignidad y soberanía se imponen al pavor generado por las hilarantes hipótesis de invasión que tanto atemorizan en la actualidad a los peruanos. … ¡Pobre gente!



martes, 24 de julio de 2007

Conflicto Chile - Perú. Ecuador en la ecuación.













La pretensión peruana de modificar unilateralmente el límite marítimo se desenvuelve en el ámbito netamente diplomático, siendo un cuestión de orden “bilateral” entre la nación chilena y el pueblo peruano, pero cuando este último aprobó la Ley de Líneas de Bases, el escenario cambio de manera importante por cuanto a través de un acto interno y unilateral se desconocía abiertamente lo pactado en tratados y convenios internacionales de carácter "multilateral", con lo cual se violentaba fuertemente principios esenciales del derecho de gentes como el de la intangibilidad de los tratados, positivisado en la Convención de Viena.

En atención al actuar ilícito del Perú, desde el punto de vista internacional, el Gobierno Chileno inicio una contraofensiva enviando emisarios a los distintos gobiernos Sudamericanos explicando la ilegalidad del accionar del Perú. Lamentablemente, nuevamente nos percatamos de lo sólo que nos encontramos en “nuestro vecindario”, situación que fue aprovechada por la prensa del Rimac para ridiculizarnos titulando “Chile al Garete”. No obstante la abulia del resto de los países, Chile encontró el apoyo necesario del país que más importaba e interesaba a sus propósitos, Ecuador, lo que alerto a la prensa peruana de tal manera que el periódico “La República” titulaba en su portada de 26 de marzo del 2004 “Ecuador se une a Chile contra Perú”. Un mes después se emitía la primera declaración Presidencial Conjunta (Abril de 2004) a la que le sucedieron un Comunicado de Cancilleres en el mismo año y otra Declaración Conjunta Presidencial en agosto de 2006, para finalizar con la Declaración Conjunta de Cancilleres en mayo del presente año, realizada en Santiago y con la presencia de diez ministros ecuatorianos, lo que generó una mal intencionada suspicacia en el Perú por lo que con el objeto de enrarecer el ambiente, días previos a la cita (05 mayo 2007), el diario "La Razón" titulaba; "¡Chile y Ecuador Complotan Contra Perú!".
Estimo conveniente consignar lo señalado en estas cuatro declaraciones en lo relativo al conflicto limítrofe promovido por el Perú a fin de efectuar algún tipo de balance.

1. Declaración Presidencial Conjunta de 22 abril 2004: Suscrita por los presidentes Ricardo Lagos y Lucio Gutiérrez a raíz de la visita de éste a nuestro país. Comienza destacando el respeto al principio de la “intangibilidad de los tratados” (punto Nº2), luego expresaron en el punto Nº13 “Los dos mandatarios destacaron, una vez más, la trascendencia histórica y jurídica que tiene la Declaración de Santiago de 1952 y los demás instrumentos que han dado origen al Sistema del Pacífico Sudeste, así como la labor de la Comisión Permanente del Pacífico Sur en el desarrollo del derecho del mar, la conservación y el manejo de los recursos pesqueros, y la protección del medio ambiente marino

2. Comunicado Conjunto de Cancilleres de 28 octubre 2004: Emitida por Ignacio Walker y Patricio Zuquilanda en circunstancias que el primero se encontraba en Ecuador. Punto 6. “Los Cancilleres reiteraron la firme adhesión de ambos países al principio de respeto a los tratados y acuerdos internacionales como sólidos fundamentos de las relaciones entre Estados. En especial, reafirmaron los principios contenidos en la Declaración de Santiago de 1952 y en el Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima de 1954, instrumentos pioneros en los avances del desarrollo del nuevo Derecho del Mar, así como del establecimiento del visionario principio de soberanía y jurisdicción sobre las 200 millas marítimas, reconocidas universalmente”. Punto 7. “Reafirmaron asimismo, los propósitos y compromisos de dichos tratados internacionales, que establecieron la delimitación marítima a través del paralelo geográfico, plenamente válido y vigente, e íntegramente respetado por las prácticas internacionales

3. Declaración Conjunta Presidencial de 08 de agosto de 2006: Michelle Bachelet, de visita en Ecuador, y Alfredo Palacio declararon; Punto 20. “Los Presidentes del Ecuador y de Chile reiteraron la vigencia de los Acuerdos de 1952 y de 1954 que dieron origen al Sistema del Pacífico Sur y al establecimiento de la Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS) y destacaron la cooperación alcanzada en este ámbito, la que continuarán impulsando”.

4. Declaración conjunta de Cancilleres de 10 de mayo de 2007: En Santiago de Chile, Alejandro Foxley y María Fernanda Espinoza, señalaron; Punto 5. “Ambos Cancilleres reafirmaron la plena vigencia de los Tratados y otros instrumentos del Sistema del Pacífico Sur, en especial la Declaración sobre Zona Marítima de 1952 y el Convenio sobre Zona Especial Fronteriza Marítima de 1954. En este sentido, confirmaron su común visión frente a los temas vinculados con el derecho del mar y reiteraron su más amplia cooperación en esta materia”.

Analizando el conjunto de declaraciones emitidas por los gobiernos de Chile y Ecuador se pueden extraer las siguientes ideas:

1. Aunque a grueso modo las distintas declaraciones parezcan en extremo reiterativas o repetitivas hay que advertir que ello se debe a que desde la arremetida peruana de desconocer las fronteras marítimas con sus vecinos se comenzó a gestar una alianza entre Chile y Ecuador, en mí parecer, histórica y con importantes proyecciones futuras, debido a que las declaraciones contemplan no sólo el tema marítimo, sino que una amplia gama de materias tales como relaciones comerciales (TLC) y políticas, seguridad energética, políticas públicas, defensa, desarrollo pesquero, etc. Por otra parte, es sabido que el Ecuador pasa por un periodo de inestabilidad política (situación que lamentamos) por lo que su política internacional puede ser también inestable o variable y es por ello que Chile se ha encargado de repetir la posición marítima común con cada mandatario ecuatoriano (Lucio Gutiérrez, Alfredo Palacio y Rafael Correa) a fin de mantener y asegurar su uniformidad y continuidad en el tiempo.

2. Otro aspecto a considerar es que las declaraciones resultan algo tibias ya que únicamente el comunicado conjunto de Cancilleres de abril de 2004 señala “expresamente” que los instrumentos de 1952 y 1954 son “tratados internacionales” por los cuales se estableció el “paralelo geográfico” como delimitación marítima.

3. Si se presta atención se puede advertir que las Declaraciones Presidenciales son las más escuetas y menos explícitas, así la de 2004 habla de “declaración de Santiago de 1952 y demás instrumentos” y la de 2006 habla de “Los acuerdos de 1952 y de 1954”, cuando lo importante para Chile es reafirmar que se trata de “tratados internacionales” y que “establecen el paralelo como límite marítimo”. Como ya se expreso sólo el Comunicado de Cancilleres de 2004 consigno claramente estos dos tópicos, no así la de 2007 que sólo hace una referencia tangencial a su carácter de tratados, guardando silencio respecto al paralelo limítrofe.

De este somero análisis podemos concluir que si bien las declaraciones van por el camino correcto resultan insuficientes, por lo que Chile debe procurar obtener un mayor y más decidido compromiso del Ecuador, contrarrestando el "temor reverencial" que parecieran padecer algunas de sus autoridades ante el Perú.


Entradas relacionadas:
- "Conflicto Chile - Perú. Ecuador en la ecuación II. Reacción Limeña"
- "Nuevo conflicto limítrofe entre Perú y Ecuador: La frontera marítima"